Los dos estados de una habitación
Es la idea central del sistema y la que más malentendidos evita. Una habitación no tiene un estado: tiene dos, independientes.
| Eje | Quién lo mueve | Responde a |
|---|---|---|
| Ocupación | Recepción | ¿Puedo venderla? |
| Limpieza | Housekeeping | ¿Está lista para entregarla? |
Por qué separarlos
Porque la realidad los separa. A las 11 de la mañana, media planta está libre y sucia a la vez: el huésped ya se fue, pero nadie ha entrado a repasarla.
Si el sistema guardara un único estado, habría que elegir entre mentirle a recepción («está libre», y entrega una llave de una habitación sin hacer) o mentirle a pisos («está ocupada», y la camarera se la salta). Con dos ejes, cada oficio ve la verdad que le toca.
Los valores
Ocupación
Libre · sin nadie dentro y sin reserva que la comprometa.
Ocupada · hay una estancia en curso.
Reservada · nadie dentro todavía, pero está comprometida para una llegada.
Bloqueada · retirada del inventario vendible: avería, uso interno u obra.
Limpieza
Limpia · entregable ahora mismo.
Sucia · necesita repaso.
En limpieza · la camarera está dentro.
Por inspeccionar · terminada, esperando el visto bueno de la gobernanta.
Fuera de servicio · no se limpia porque no se puede usar. Va de la mano de un parte de mantenimiento.
Las tres reglas que el sistema impone
Son las únicas que cruzan los dos ejes, y están ahí porque cada una evita un fallo de servicio caro:
- No se entrega una habitación sucia. El check-in sobre una habitación que no esté limpia se rechaza, con el aviso de pedir el repaso.
- No se vende una habitación fuera de servicio. Mientras el parte de mantenimiento siga abierto, no aparece como disponible.
- Cerrar la limpieza no vende la habitación. Una camarera que termina su tarea la deja limpia, pero sigue libre. Venderla es decisión de recepción.
El error clásico del sector
Casi todos los sistemas que nacen pequeños guardan un solo estado con valores mezclados —«libre / ocupada / sucia / bloqueada»— y acaban con datos imposibles: una habitación «sucia» de la que nadie sabe si está vendida. Rehacerlo después obliga a reescribir todo el circuito de pisos.
Cómo se ve
Ninguna de las dos se comunica solo por color. Cada tarjeta del tablero lleva color, un glifo y el texto del estado, porque la pantalla se mira de lejos, con prisa y por turnos enteros.
| Glifo | Limpieza |
|---|---|
| ✓ | Limpia |
| • | Sucia |
| ◍ | En limpieza |
| ◐ | Por inspeccionar |
| ✕ | Fuera de servicio |