Citas
La agenda del taller: lo que se comprometió a recibir.
Una cita no es una orden
Una cita es una promesa de que habrá sitio. Se convierte en orden cuando el vehículo entra de verdad. Por eso aquí importa sobre todo lo que aún no llegó y lo que no vino.
Dos vistas
- El día: la jornada, hora a hora.
- Los próximos 7 días: agrupada por día, para ver la carga que viene.
La cabecera suma las horas de bahía comprometidas, porque la agenda también ocupa taller: cuatro citas de dos horas son un elevador entero.
El estado de una cita
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Pendiente | Agendada, sin confirmar |
| Confirmada | El cliente confirmó |
| Llegó | El vehículo está en el taller |
| No vino | Hueco perdido |
| Cancelada | Anulada con antelación |
Cambiar de estado es un clic desde la propia fila: Confirmar, Llegó, No vino. Es lo que hace recepción todo el día, y no debería costar más que eso.
Agendar
Se elige el vehículo por placa —el cliente se deduce de él—, la fecha, la hora, la duración estimada en minutos y con qué viene.
La duración no es un adorno: es lo que permite saber si la agenda de mañana cabe en las bahías de mañana.
Los «no vino» se cuentan
Marcar no vino en vez de borrar la cita tiene un motivo: un cliente que falla tres veces es información comercial, y un hueco perdido es capacidad que se pagó igual.