Configuración
Los maestros de la operación. Los toca el administrador y casi nunca.
Sedes
Los talleres de la cadena. Cada uno tiene sus bahías, su almacén y su serie de comprobantes, y el código de establecimiento de cuatro dígitos que declara SUNAT.
El selector de la cabecera decide qué sede se está mirando: todo lo que hay debajo —tablero, órdenes, citas, carga— pertenece a ella.
Bahías
Los puestos de trabajo de la sede activa. Cada una con:
- Código visible en el piso (
B-01) y nombre. - Tipo: elevador, piso, alineación, diagnóstico o cabina de pintura. Importa porque no todo trabajo cabe en cualquier sitio.
- Posición en el plano, que ordena el tablero de izquierda a derecha para que la pantalla se parezca al taller.
- Operativa y activa, que son cosas distintas:
| Sigue en el plano | Admite trabajo | Cuenta como capacidad | |
|---|---|---|---|
| Operativa | Sí | Sí | Sí |
| En mantenimiento | Sí | No | No |
| Inactiva | No | No | No |
Si una bahía se marca como no operativa, el sistema exige el motivo. Sale escrito en el tablero, para que nadie tenga que preguntar.
Usuarios y roles
Quién entra y qué parte del taller gestiona. Los permisos finos viven en el ERP; aquí va el rol: administrador, asesor de servicio, técnico o almacén.
A los técnicos se les asignan especialidades, y el sistema no deja guardar un técnico sin ninguna: un técnico sin especialidad no puede recibir trabajo con criterio.
Tampoco deja desactivar al último administrador activo.
Motivos
Los catálogos de motivos que el taller usa al anular, detener, descontar o cubrir por garantía. Algunos exigen nota obligatoria.
Tenerlos como catálogo, y no como texto libre, es lo que permite después contar: cuántas órdenes se anularon porque el cliente no aprobó, cuántas se pararon por falta de stock.